Tipos de Procedimientos

Hiperhidrosis

Efectos esperados: Disminuye la cantidad de sudoración de las zonas a tratar.
Cantidad de Sesiones: 1 a 2 Sesiones al Año.
Duración de efectos: 1 año aproximadamente. (Depende de Cada Paciente)
Tiempo de Sesión: 60 min. Aprox. (Dependera de la evaluación previa y tratamiento).

Zonas de aplicación

Cuero Cabelludo
Torso
Manos y Pies

Preguntas frecuentes

La hiperhidrosis, o sudoración excesiva, es un trastorno que, aunque no supone realmente un problema para la salud, puede ser incómodo y causar vergüenza e incluso un trauma psicológico.

Porque sudar de manera excesiva puede llegar a ser vergonzoso. Se mancha la ropa, puede complicar interacciones sociales, afectivas o comerciales y los casos graves pueden llegar a acarrear graves consecuencias prácticas. La imagen de uno mismo y el bienestar emocional pueden verse afectados.

Puede presentarse de manera generalizada, afectando a todo el cuerpo, si bien en general es más activa en las manos, los pies, las axilas y la ingle debido a su concentración relativamente alta de glándulas sudoríparas. También puede ser focal. En este segundo caso, la sudoración se encuentra localizada.

La hiperhidrosis puede estar presente desde el nacimiento o puede desarrollarse más adelante en la vida. Sin embargo, la mayoría de los casos de sudoración excesiva tienden a comenzar durante la adolescencia.

Se estima que entre el 2% y el 3% de las personas sufren de sudoración excesiva en las axilas (hiperhidrosis axilar) o en las palmas y plantas de los pies (hiperhidrosis palmo plantar).

La afección puede deberse a una afección de salud subyacente o no tener una causa aparente. Por tanto, podemos hablar básicamente de dos tipos:

La hiperhidrosis idiopática primaria se produce por una causa desconocida y en la mayoría de los casos está localizada.

Actualmente se considera que tener un componente genético. Los estudios también han demostrado que ciertos genes influyen en la hiperhidrosis, lo que hace que parezca más probable que se herede. La mayoría de los pacientes con hiperhidrosis primaria tienen un hermano o un padre con la afección.

La gente solía pensar que la hiperhidrosis primaria estaba relacionada con el estado mental y emocional del paciente, que la condición era psicológica y solo afectaba a individuos estresados, ansiosos o nerviosos. Sin embargo, investigaciones recientes han demostrado que las personas con esta afección no son más propensas a sentir ansiedad, nerviosismo o estrés emocional que el resto de la población cuando se exponen a los mismos factores desencadenantes.

De hecho, es al revés: los sentimientos emocionales y mentales que experimentan muchos pacientes con hiperhidrosis se deben a la sudoración excesiva.

En la secundaria, la persona suda demasiado debido a una condición de salud subyacente.

Algunas de las causas son:

  • Abuso de alcohol
  • Ansiedad
  • Diabetes
  • Gota
  • Cardiopatía
  • Hipertiroidismo
  • Obesidad
  • Enfermedad de Parkinson
  • Embarazo
  • Insuficiencia respiratoria
  • Herpes
  • Algunos cánceres, como la enfermedad de Hodgkin
  • Algunas infecciones: VIH, malaria, tuberculosis

 

Algunos medicamentos, incluidos algunos antidepresivos, anti colinesterasas (para la enfermedad de Alzheimer), pilocarpina (para el glaucoma), propranolol (para la presión arterial alta).

El primer paso es determinar si la hiperhidrosis es primaria o secundaria y si se encuentra localizada o es generalizada.

El médico intentará descartar cualquier afección subyacente, como una tiroides hiperactiva (hipertiroidismo) o un nivel bajo de azúcar en la sangre (hipoglucemia) solicitando análisis de sangre y orina.

Se les preguntará a los pacientes sobre los patrones de sudoración: qué partes del cuerpo se ven afectadas, con qué frecuencia ocurren los episodios de sudoración y si la sudoración ocurre durante el sueño.

Con toda la información anterior, se encontrará en disposición de determinar un diagnóstico y el tratamiento más adecuado.

En caso de que la afección sea leve, simples alteraciones en la actividad diaria y el estilo de vida pueden ayudar a mejorar los síntomas. Pero el uso de determinados antitranspirantes, protectores de axilas o tener precaución con determinados tejidos sintéticos como el nailon, no será suficiente en muchos casos y se requerirá un tratamiento más drástico.

Se suelen distinguir la hiperhidrosis en función de sus causas:

  • Primarias: Las que aparecen sin causas evidentes que la originen. Este tipo de hiperhidrosis tiene un componente genético, lo que significa que hay cierta predisposición a desarrollarla. “Cuando se presenta una hiperhidrosis primaria, se calcula que más o menos en la mitad de los casos hay antecedentes familiares de este mismo problema”, explica Del Boz, quien también es vicepresidente de la sección andaluza de la AEDV.
  • Secundarias: Las que obedecen a causas externas.
  • Hiperhidrosis generalizada: puede afectar a gran parte de la superficie corporal.
  • Hiperhidrosis focal o localizada: son las más frecuentes. En ellas, el sudor se produce en zonas concretas, especialmente en aquellas con gran cantidad de glándulas sudoríparas ecrinas, como son las palmas de las manos, las plantas de los pies o las axilas.

Lo más frecuente es que se produzcan casos de hiperhidrosis primarias y localizadas.

Al margen de lo que la produzca, si la hiperhidrosis no se trata, puede provocar complicaciones más allá del impacto psicológico comentado anteriormente. Estamos hablando por ejemplo de infecciones en las uñas, sobre todo en las de los pies, verrugas, infecciones bacterianas, especialmente alrededor de los folículos pilosos y entre los dedos de los pies, o sarpullidos por calor, con sensación de escozor o picazón, que se desarrollan cuando los conductos sudoríparos se bloquean y la transpiración queda atrapada debajo de la piel.

Por consiguiente, es importante no ignorar este problema y recurrir a un especialista para que aconseje el tratamiento más eficaz.

El tratamiento extremo es la impatectomía torácica endoscópica, una cirugía que se utiliza para tratar la sudoración en las palmas de las manos o la cara en la que se cortan los nervios que controlan la sudoración en la parte del cuerpo afectada. Esta intervención quirúrgica solo se recomienda en casos graves que no han respondido a otros tratamientos.

De manera alternativa, Botox o Toxina botulínica tipo A está actualmente considerado como el mejor tratamiento tratar para el exceso de sudoración, ya que detiene el funcionamiento de los nervios de la piel que controlan las glándulas sudoríparas. Por ejemplo, el tratamiento en la zona de las axilas reducirá la sudoración en más de un 85% y durará hasta un año.

Este último es el cual realizamos en Beauty & Health

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